18 de agosto de 2016

Paseando por Sevilla

Barrio de Santa Cruz - Sevilla





En realidad, estas personas han intuido una verdad primigenia: que a la vida se viene a pasar el rato. Y si uno acepta esa premisa, aunque sea un poco, entonces disfrutar de cosas intrascendentes es una virtud. Porque esas son las cosas que tenemos más a mano: ciertos paisajes, ciertas personas, algunos libros y algunas habitaciones, que decía James Salter. Por eso me gustan las personas que disfrutan de tonterías y hasta de las modas, sacando fotos del atardecer o leyendo revistas con textos muy largos.

Kiko Llaneras – Rodéate de gente que disfruta fácilmente, incluso de las modas (Jot Down)




10 de agosto de 2016

Verano en Madrid



El Retiro - Madrid




En la lucha de los hombres contra el tiempo –esa lucha denodada e interminable que todos sostenemos sin éxito hasta la muerte- la fotografía se ha revelado más eficaz que la pintura o la novela. Entrelazando el miedo y la maravilla, lo burdo y lo teatral, la fotografía, al revés que aquéllas, nace de lo cotidiano, de la humildad de la luz, de la anécdota, para hacer lo irreal real y lo fugitivo eterno. Tal vez por eso, las fotografías más verdaderas, las más auténticas, son aquellas que reflejan escenas sin importancia o momentos de la vida intrascendentes.

Julio Llamazares – Escenas de cine mudo





4 de agosto de 2016

Carnaval

Retratos de carnaval - Córdoba




-Mirando la fotografía, habría jurado que eras feliz –dije. Shimamoto negó moviendo lentamente la cabeza. En el rabillo del ojo se le dibujaron unas encantadoras arrugas. Parecía estar recordando alguna escena lejana en el tiempo. -¿Sabes, Hajime? –dijo-. A través de una fotografía no puedes comprender nada. No es más que una sombra. El verdadero yo está en otro sitio. Y eso no sale reflejado en la imagen.

Haruki Murakami – Al sur de la frontera, al oeste del sol